Dompé en el Paseo de las Artes Duhau

Si se exhibiera una muestra en la que estarían representados no menos de 100 escultores reconoceríamos de inmediato  la obra de Hernán  Dompé.

Este artista de vasta trayectoria, nacido en Buenos Aires en 1946, vive y trabaja en Capilla del Monte, Córdoba, se destacó desde sus inicios por su extraordinario oficio que es lo que puede verse en una primera mirada.

Su iconografía: barcas, peces, portales, cascos, tótems, guerreros, yelmos, son atemporales realizados en madera, hierro, granito , mármol, es decir, ningún material le es ajeno y todos están trabajados de acuerdo a su esencia  intrínseca ,  a lo que cada material le requiere.

Algunas obras son policromadas y así como hay un azul Klein, hay también un azul Dompé con el que realizó tótems, imágenes arcaicas que trajo al presente, ese presente iniciado después de recorrer , hacia 1980, Perú y México , una experiencia que genera un cambio en su concepción estética.

En su actual muestra en el Paseo de las Artes Duhau han aparecido rojos, por ejemplo, “Recuerdos del Mar Amarillo” (2018), una barca con su característica cresta en forma de rayo, expresión de la naturaleza a la que el hombre siempre le tuvo un temor reverencial, y un gris plata, “La Pesca del día” (2015) cuya instalación en una vitrina provoca un gran magnetismo.

Otra característica Dompé es el ensamblaje de elementos que encuentra azarosamente  o que busca deliberadamente, atesorándolos para después resignificarlos al incorporarlos en sus obras de carácter ritual, sacral, ceremonial.

Entre esos elementos, una atenta mirada reconoce cuchillos, clavos, herraduras, llaves, hachas, piedras, cuero, adornos barrocos, elementos que tienen en sí una historia y  que le otorgan a su corpus de obra una gran riqueza visual.

Cuando se le pregunta a Hernán Dompé acerca del concepto relacionado con su obra, contesta que es simplemente  un hacedor . un hacedor que está muy lejos de intelectualizar su obra, concentrado en su trabajo,  un artista diestro con sus manos, sensible ante el mundo que lo rodea, este mundo sin certezas, cada vez más fragmentado, pero Dompé permanece  alejado de todo sistema de poder en el arte, de modas y de la tan meneada “contemporaneidad” bajo cuyo paraguas se esconde tanta nulidad, tanta insignificancia y tanto vacío, por no decir  “trash” que suena mejor en inglés. Parafraseando a Walter Benjamin, “ arte contemporáneo” aparece como la figura de una revolución estancada esperando  el momento para ser resuelta.

Dompé no vive en una caja de cristal. Vive sí al pié de la montaña  lo que le permite gozar del silencio, buscar y encontrar  en el arte el deseo de ilusión, que según Jean Baudrillard, es precisamente lo que el arte ha perdido.

Ganador de numerosos premios, ha obtenido , entre otros,  el Premio Fundación Esso (1982), Primer Premio Joven Escultor Fundación Fortabat  (1986) por su obra “Orza”, Premio Konex de Platino (1992) Entre sus  exposiciones se destacan las realizadas en el MAT( 2017), Centro Cultural Recoleta y Museo Caraffa (2010), Museo Nacional de Bellas Artes, (1995). En el exterior ha expuesto en ARBO (Bogotá), FIAC (París), ArtMiami, ArtChicago, ARCO (Madrid), Bienal del Mercosur, The Americas Collection(Miami).

Publicado en Ambito Financiero