Libro de Matilde Marín » Cartas de navegación «.
Se acaba de presentar en el auditorium de la Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes, por Akian Gráfica Editora, textos y curaduría editorial por Adriana Almada, Epílogo por Elena Oliveras, 320 páginas, catellano-inglés. el libro «Cartas de Navegación»de Matilde Marín .
La autora eligió la advocación de Konstantino Kavafis :»Cuando emprendas el viaje hacia ¨YTACA/ruega que tu camino sea largo/ y rico en aventuras y descubrimientos».
Viajera impenitente, en Alejandría, Marín le puso voz a uno de los poemas más lúcidos que haya legado la modernidad. Fué una performance mínima y a la vez , total porque en lo que en realidad cuenta , antes de llegar a destino, es el viaje, el recorrido.
Almada señala que es la escritura fotográfica de una artista que desde sus comienzos se ha destacado en el circuito artístico nacional e internacional. El libro presenta diez series autónomas a partir de fotografías tomadas en sus distintos viajes, entre ellas , La suite Bogotá -Berlín. Bogotá fué un famoso hotel de los años 20 donde se reunía la flor y nata del arte, la política, los negocios, hasta las épocas hitlerianas , el ejército rojo y su cierre definitivo en 2013. Marín se aloja allí y decide fotografiar la sucesión de épocas, sonidos, pensamientos de un escenario que vió pasar tantas turbulencias históricas, «una forma de rescatar aunque sea por un instante aquello que el mundo decide olvidar».
Le sigue «»Campos de Hielo», hoy ya ingresado en el campo político, antes, una escenografía bella, majestuosa que actualmente se presenta como un paisaje , un periplo por el UPSALA, el PERITO MORENO, un espacio en remisión, irreversible..
Cuando divise «El Humo Azul»de YTACA (2003-2019)es un recorrido por imágenes de humos y explosiones aparecidas en la prensa impresa que conforma , según Marín , un archivo visual de nuestro tiempo Ha coleccionado el Atolón de Mururoa, el bombardeo del Palacio de la Moneda en Chile, la implosión de la la fábrica Kodak, las Torres Gemelas,, erupciones volcánicas, incendios , Solo queda el humo como testimonio que se metamorfosea según las circunstancias . Recordamos aquí el libro homónimo de José Emilio Burucúa, la composición musical por Marta Lambertini, el video y una exposición extraordinaria en Galería Del Infinito.
Otra serie imperdible es «El viaje imaginario de Kazimir Malevich» Cuando en 1915 presentó su «Cuadrado Negro», lo colgó en la parte superior de la sala a la manera de los íconos religiosos lo que fué considerado una provocación «Caminar visualmente con Malevich fué una experiencia que reafirmó mi admiración por su fidelidad artística , incluso en tiempos adversos, así lo evoca la artista.
Otro de sus proyectos notables fué «Pharus». En esta serie , una de las más asociadas al viaje, los ha fotografiado obsesivamente.Cabo Vírgenes y Tierra del Fuego (Argentina), Sydney (Australia) Galicia y La Coruña(España), Isla de Guernsey (Gran Bretaña), Isla de los Estados(Atlantico Sur), Isla de Sal(Cabo Verde en Islandia,),Raufarhön y Garour, Jeddah y Yanbu (Arabia Saudita) Vertical , el faro aparece en historias lejanas y también en la literatura. En ocasiones la artista apeló a citas «To the lighthouse»de Virginia Woolf donde el faro es promesa y destino.
En «paisajes indeterminados»Marín presenta la Bahía de Ha Long, una formación de rocas caliza que surge de las aguas, Patrimonio mundial por la UNESCO desde 1999
«Apuntes Autobiográficos» reúne sus producciones realizadas entre 2000-2026. Desde sus inicios en la gráfica, un período entre 1982 y 1993, recibió importantes premios en esa disciplina. El rol del artista y los viajes es considerado por marín com el de testigo, de allí su inclinación por la fotografía y el video como registro de lo que se vive, aunque señala que «el mundo no cambiará por su obra pero considera que el registro es un acto necesario»
su CV es inabarcable : Premios, cientos de distinciones, figura en colecciones nacionales e internacionales, exhibiciones individuales y colectivas, Presidenta de la Academia Nacional de Bellas Artes entre 2022 y 2024.
Lectora tenaz, viajera constante, confiesa que la obra se construye en soledad. Su «lugar» en el mundo está en Cholila (Chubut) donde llegó en 1991 y donde estableció lazos duraderos. Cierra el libro con un hermoso recuerdo para Alvaro Navarro Mesa con quien se casó en 1989 hasta su fallecimiento en 2016.
En el epílogo, Elena Oliveras hace del viaje no la meta final sino el viaje en sí. La califica como «artista- viajera» que acompaña este tiempo y que nos lleva a reflexionar sobre una sociedad más humana que no siga «bailando como en el Titanic» .Oliveras desea que el camino no se acabe y lleve a puertos seguros»
Este libro revela a una artista cabal, de gran cultura, innovadora «siento que la escritura se ha filtrado en mí» por lo que creemos que más relatos se transformarán en «nuevas flechas doradas de creación».
Portada: «Proyecto Pharus»

Suite Bogota- Berlín

«Cuando divise el humo azul de Ytaca»